Piénselo como la caja negra de un avión. El piloto vuela con su cabina —el ERP, el CRM, el sistema de siempre— y la caja negra graba en silencio. Cuando alguien necesita saber qué pasó, no abre el avión: usa un lector hecho para eso.
FACT es la caja negra y, además, los lectores: uno dentro del propio sistema, uno para cumplimiento, uno público para terceros y uno para máquinas.
FACT no reemplaza ningún sistema. Un conector captura cada evento relevante, lo firma y lo guarda en la cadena de evidencia (FAT). La decisión local o nube es del conector, no de las pantallas: el ERP nunca habla con el widget, habla con el conector.
Ninguna exige aprender un sistema nuevo. La cuarta puerta —API y MCP— no es una pantalla: es la base de las otras tres.
Un embarque de arneses queda detenido en la frontera: la autoridad pide demostrar el origen de los materiales. Sin FACT, eso son días de reconstruir carpetas y correos, y al final una narración que el otro lado tiene que creer.
Resultado: respuesta en menos de 48 horas, sin reconstrucción y sin pedirle a nadie que confíe en una narración.
Un agente de IA o el sistema del comprador consulta un sello igual que una persona. La misma API se expone vía MCP.
{
"sello_id": "sel_XTF_8471demo",
"familia": "XTF",
"entidad": "pedimento:26-48-3621-6001234",
"score": 87,
"banda": "CONFIABLE",
"vigencia": { "inicio": "2026-10-14", "fin": "2027-10-14" },
"cadena": { "eventos": 47, "integra": true },
"formato": "publico",
"verificar": "https://xcid.dev/verify/sel_XTF_8471demo"
} Un sistema conectado, un tipo de evento, unas semanas. Al final tiene sellos reales de su operación y un criterio claro para decidir si escala.